Durante la última década del siglo XX tras la pérdida del apoyo estatal con la liquidación de FOCINE, los realizadores del país volcaban sus esperanzas en las coproducciones con paíseseuropeos y el capital privado que muy pocas veces invertía en dichos proyectos, sin embargo se lograron realizar algunas películas destacadas como lo fueron las producciones del cineasta Sergio Cabrera cuya película La estrategia del caracol cosechó varios premios internacionales lo que provocó una gran interés del público del país superando, como pocas películas nacionales, el millón y medio de espectadores, por otro lado el cineasta Víctor Gaviria se destacó por sus películas de corte social que escandalizaron a algunos sectores de la opinión pública por mostrar la realidad de la vida de los niños de la calle. Para el siglo XXI se incrementó la producción nacional gracias a la ley de cine, aprobada en 2003, en este periodo se han realizado diferentes cintas que han despertado el interés del público local, como fue el caso de Soñar no cuesta nada de Rodrigo Triana, una producción que alcanzó cerca de un millón doscientos mil espectadores10 o El colombian dream de Felipe Aljure que destacó por sus innovaciones técnicas y narrativas nunca antes vistas en el cine colombiano. Algunos han llegado a considerar este periodo como el renacimiento del cine colombiano y la más clara posibilidad en toda su historia de tener una industria consolidada.
El Cine en el HOY
Durante la última década del siglo XX tras la pérdida del apoyo estatal con la liquidación de FOCINE, los realizadores del país volcaban sus esperanzas en las coproducciones con paíseseuropeos y el capital privado que muy pocas veces invertía en dichos proyectos, sin embargo se lograron realizar algunas películas destacadas como lo fueron las producciones del cineasta Sergio Cabrera cuya película La estrategia del caracol cosechó varios premios internacionales lo que provocó una gran interés del público del país superando, como pocas películas nacionales, el millón y medio de espectadores, por otro lado el cineasta Víctor Gaviria se destacó por sus películas de corte social que escandalizaron a algunos sectores de la opinión pública por mostrar la realidad de la vida de los niños de la calle. Para el siglo XXI se incrementó la producción nacional gracias a la ley de cine, aprobada en 2003, en este periodo se han realizado diferentes cintas que han despertado el interés del público local, como fue el caso de Soñar no cuesta nada de Rodrigo Triana, una producción que alcanzó cerca de un millón doscientos mil espectadores10 o El colombian dream de Felipe Aljure que destacó por sus innovaciones técnicas y narrativas nunca antes vistas en el cine colombiano. Algunos han llegado a considerar este periodo como el renacimiento del cine colombiano y la más clara posibilidad en toda su historia de tener una industria consolidada.
