La realización de cine de animación en Colombia, como en el resto de América Latina ha presentado un desarrollo irregular y escaso y es solo hasta los años recientes donde la animación empieza a cobrar importancia. Las primeras iniciativas en el país se generaron alrededor de los años 1970 especialmente en la producción de comerciales de televisión, sin embargo fue a finales de esta década que surge la figura del cineasta Fernando Laverde quien de manera empírica y con escasos recursos se convierte en el pionero del Stop Motion en Colombia realizando diferentes cortos de animación que obtienen reconocimientos nacionales e internacionales. Para los años 1980, el bogotano Carlos Santa explora el mundo de la animación cinematográfica a través de las artes plásticas realizando en 1988 con el apoyo de FOCINE la película El pasajero de la noche y en 1994 estrena en el Festival de cine de Caracas La selva oscura, películas que recibieron importantes reconocimientos por su nivel artístico y narrativo. En la primera década del siglo XXI se genera una gran actividad dentro de la animación en Colombia gracias al interés de las nuevas generaciones por esta actividad y al desarrollo de la tecnología; en el 2003 nace el festival de animación y videojuegos LOOP donde se fomenta y premia el trabajo de los animadores colombianos y latinoamericanos.
La animación en el CINE
La realización de cine de animación en Colombia, como en el resto de América Latina ha presentado un desarrollo irregular y escaso y es solo hasta los años recientes donde la animación empieza a cobrar importancia. Las primeras iniciativas en el país se generaron alrededor de los años 1970 especialmente en la producción de comerciales de televisión, sin embargo fue a finales de esta década que surge la figura del cineasta Fernando Laverde quien de manera empírica y con escasos recursos se convierte en el pionero del Stop Motion en Colombia realizando diferentes cortos de animación que obtienen reconocimientos nacionales e internacionales. Para los años 1980, el bogotano Carlos Santa explora el mundo de la animación cinematográfica a través de las artes plásticas realizando en 1988 con el apoyo de FOCINE la película El pasajero de la noche y en 1994 estrena en el Festival de cine de Caracas La selva oscura, películas que recibieron importantes reconocimientos por su nivel artístico y narrativo. En la primera década del siglo XXI se genera una gran actividad dentro de la animación en Colombia gracias al interés de las nuevas generaciones por esta actividad y al desarrollo de la tecnología; en el 2003 nace el festival de animación y videojuegos LOOP donde se fomenta y premia el trabajo de los animadores colombianos y latinoamericanos.
